Espiritus de Alabastros

La torre encantada

Cuando los muebles atacan.

En el interior de la Torre

Los aventureros decidieron investigar la presencia sombría que avistaron en el techo de la tore abandonada. Más ignoraban lo que les esperaba dentro de la torre. Estaba oscuro y Europea opto por conjurar una luz a través de su cuerpo; acción que no fue muy bien vista por el resto del grupo que pensaba andar con sigilo. Después de adecuar a Europea con piezas de tela a manera de pantalla, continuaron adentrándose en la lúgubre edificación.

El primer piso les mostro una habitación espaciosa y circular. Sin embargo, no encontraron signos de habitantes, al menos no recientes. Dentro de las resistentes y ásperas paredes de piedra, se encontraban pocos objetos. Una mochila vieja y algo derruida que Nadeish decidió tomar bajo la mirada inquisitiva de Europea. En su interior contenía tan solo unas cuantas monedas y chucherías diversas. Más adelante Pint encontró una lámpara de aceite aun con combustible. Gracias a esto las fuentes de iluminación aumentaron aunque aun no extinguían por completo las sombras del lugar.

Por su lado, Leonet el gnomo y Nadeish hallaron junto a la mochila unas pinturas, pergaminos y libros. Pasaron un más tiempo revisándolos del que Gorka hubiera deseado. Para él toda esta investigación parecía inútil. Quizá la sombra solo era otro de los gitanos preparando una sorpresa para el evento. En cambio Pint se mostraba incluso ansioso de encontrar un oponente sobre quien practicar lo que años de entrenamiento marcial le habían enseñado.

Así continuaron caminando por las ruidosas maderas que componían el suelo de la torre. Al otro lado de la habitación encontraron las escaleras que asumían los llevarían al siguiente piso. Las escaleras eran angostas; por lo que tuvieron que subir uno por uno.
Gorka tomo la delantera, en su mente recordando su entrenamiento con el escudo. Si las cosas llegaban a combate, el debería estar al frente. Claro, si las cosas llegaban a combate. Gorka se sorprendió un poco de pensar siquiera en esa posibilidad.

Detrás de él, Europea iluminaba el camino con su luz. Si de ella hubiera dependido, sería la primera en la fila. Fuerte, resistente y sabia, quien mejor para guiar la investigación. No que considerara a los demás inferiores, no. Simplemente estaba segura de ser capaz de defenderse y poder defender al resto.

Tercera en la fila estaba Nadeish, sus vivaces ojos en búsqueda de posibles “recuerdos” para guardar. Era reservada con sus palabras, pero sus hábiles manos no. Mientras escuchaba las escaleras crujir con sus pasos, se lamentaba no tener suficiente espacio para llevarse las pinturas del primer piso. Chapa de oro. Quizá podría convencer a un “cliente” que el marco estaba hecho de oro puro.

Penúltimo del grupo, Leonet se regocijaba pensando en el posible valor que podría tener el libro. Un antiguo volumen que habían encontrado junto con las pinturas y que estaba seguro valdría al menos unas cuantas piezas de oro.

Al final, cuidando la retaguardia, Pint los seguía con pasos seguros. Un tenue olor a humedad y polvo llegaba su nariz. ¿Cuánto faltaría para poder encontrar un digno oponente? Al parecer no mucho.

Unos cuantos escalones arriba, el escudo de Gorka choco con una cortina. Nada importante. Después Europea fue atacada por la misma cortina. Entonces eso si fue importante. Sin saberlo el grupo había sido emboscado por ¿una cortina? Nadeish quiso ayudar y blandiendo su espada corta, intento asestar un golpe. Más sin esperarlo la mochila antigua y derruida contraatacó. Ya no era solo una cortina sino también una mochila quien los atacaba. El grupo sorprendido, intento defenderse de los extraños objetos. Leonet, que ya previamente desenfundo su espada, acudió a la ayuda de Nadeish. Balanceo su arma en un movimiento que por poco y lacera a su aliada; pero que logro acabar con la sobrenatural existencia de la mochila.

Mas la batalla estaba lejos de acabar. Las fuerzas enemigas aumentaban, ya que se vieron rodeados por un plumero al frente y un banco de madera por la espalda. Con esto Gorka entablo combate con el objetivo más extraño de su corta vida. Fallo su primer intento, al igual que Europea con la cortina. Los objetos persistieron en su cometida y bajo la mirada de un curioso pajarillo, arremetían contra los aventureros. Cuidando sus pasos sobre la madera antigua y frágil de los escalones; Gorka hizo acopio de fuerza y asestó un certero golpe al pequeño plumero destruyéndolo. Así mismo Europea hizo lo propio cortando la cortina en pedazos mundanos de tela cubriendo los polvosos peldaños. Mientras, en la retaguardia continuaba la batalla entre Pint y el banquito de madera. Ninguno de los dos parecía someterse al otro.

Merryl observaba desde afuera a distancia prudente lo que acontecía dentro de la torre. Con atención alcanzo a ver como Gorka aconsejaba una táctica de combate y los demás la ejecutaban. Continuaron con el ascenso mientras Gorka subía cubriendo con su escudo los embates del mueble. Finalmente el espectral silencia que invadía la torre fue roto por el sonido de madera romperse. El gorrión se sorprendió al observar partes de madera salir volando por la ventana.
Una vez victoriosos continuaron con la exploración de la torre. En el siguiente piso encontraron otra cortina. Europea decidió tomar precauciones y perforo el textil con su espada mientras Pint le dio una patada. Después de lo que habían presenciado, era natural que temieran lo peor de cualquier otro textil.

Detrás de la cortina, estaba un cofre con un cerrojo grande. Velozmente Nadeish intento abrirlo mientras Europea intentaba justificarse tal comportamiento. Por un momento se sintió aliviada de que la ladronzuela fallara en su meta. Sin embargo, el gusto le duro poco. El gnomo se sumo al intento y eventualmente abrió el cofre para revelar objetos triviales en su mayoría. Tomaron lo que consideraron necesario o útil y prosiguieron.

Afuera el pájaro estudiaba las acciones de los extraños humanoides. En su pequeña mente no entendía muy bien que era lo que querían. Lo que si entendía era que la figura sombría en la torre probablemente estaría tramando algo. Opto por vigilar. Ya llegaría el momento de actuar. La figura parecía inmóvil. Solo su capa ondeando con el viento que surcaban a lo alto de la edificación. Aún bajo la oscuridad de la noche, su negruzca silueta resaltaba casi evidente para la atenta mirada del gorrión.

Casi en la cima

Por otra parte, fuera de la mirada de Merryl, el extraño y confundido grupo entraría al último piso de la torre. A la cabeza del grupo el guerrero de escudo abriría la puerta y los demás le seguirían. Lo que encontrarían sería algo inesperado: nada.

Pero las apariencias engañan y apenas se encontraron todos dentro de la habitación de piedra; la puerta fue cerrada de golpe por un podio de madera. Habían sido emboscados.

Europea no podía creerlo, dos veces atacados por objetos normalmente inocuos. Esto no podía ser normal. Mientras estas cuestiones invadían su mente cargo contra el podio enemigo. Sin embargo, dada la confusión y quizá el atropello de acciones, termino tropezando. Al podio se le unieron dos objetos más: una silla de madera que entablaría combate con Pint y el libro que Leonet había recogido algunos pisos más abajo.

Así se formaron tres pequeñas peleas: Gorka y Europea contra el podio, Pint y Nadeish contra la silla y Leonet contra el libro aun dentro de su mochila. El libro fue el primero en caer bajo los embates del pequeño gnomo. Mismo que asistió en el combate contra la silla usando su ballesta. Por otro lado Gorka fue sorprendido con una embestida del podio que casi logra tumbarlo. Europea viendo el estado de Gorka se apresuro y orando liturgias sagradas pidió a su diosa ayuda. Sus manos comenzaron a brillar con un halo esperanzador. Al tocar al guerrero, este sintió como su moretones dejaban de doler, como sus músculos se reacomodaban en su lugar y las articulaciones dejaban de quejarse. Eventualmente, con espíritu renovado Krevner destruiría la extraña criatura mientras Europea buscaba asistir a los demás. Al final la silla cayó víctima de una fuerte y certera patada descendente del monje. Su astillado ser partiéndose en pedazos inanimados de madera.

Sobre la Torre

Por su parte, el pequeño gorrión vigilaba a la sombría figura. Parecía no moverse salvo por su capa que ondeaba al viento. Era extraño que permaneciera taciturno por tanto tiempo. Mas cobro sentido cuando la capa se precipito acariciando las ásperas y enmohecidas paredes de la torre. Ante los ojos asombrados de Merryl, se rebeló que lo cubierto por la capa era tan solo parte de la arcaica construcción. Alguien había olvidado la prenda ahí. O quizá la puso deliberadamente para distraer a los incautos.

Mientras tanto, el grupo de aventureros subía los endebles peldaños hacía el techo de la edificación. En sus oídos aun permanecían los sonidos del combate previo; al igual que algunos moretones y dolores. El más profundo oculto detrás de una actitud de seguridad y un rosto sereno bajo rojiza cabellera. ¿Cómo era posible que cometiera tales errores? Europea sabía que era necesario redimir sus obras y pronto tendría su oportunidad.

Bajo la luz del atardecer, diez ojos buscaron ansiosos al perpetrador de sus recientes penurias. Al igual que el pajarillo previamente, lo que encontraron fue solo las frías piedras de la torre y el consuelo del viento.

Fue Rheda quien entre pensamientos se percato de dos pequeños e inquisitivos ojos que los vigilaban a prudente distancia. Merryl había sido sorprendida. La elegida por Mayaheine expreso su interés por tan curioso animalillo que por segunda vez avistaba; pero los demás parecieron no considerarlo importante. ¿Sería que no la tomaban en serio tras lo sucedido?
Por su parte, sabiéndose descubierta, el gorrión astutamente busco conseguir provecho del extraño grupo. Les apuntaría hacia la capa. Quizá ellos tendrían los recursos para identificar al dueño.

Con ademanes y un poco de insistencia Merryl logro que los demás observaran la prenda tendida a un lado de la base de la torre. Por lo que estos se precipitaron escaleras abajo. Ya cerca tomaron la capa. Y con ayuda del conjuro Detectar Magia corroboraron que estuvo impregnada de magia. Intentaron rastrear al mago entre la absorta muchedumbre; mismo que resulto infructífero.
No solo habían perdido los pasos del individuo sino que también se habían perdido el espectáculo de los gitanos. Sería necesario consultar a un sabio o sabia, sobre el paradero del desaparecido. Con ayuda de una gitana de nombre Yandery lograron llegar al elusivo campamento de los gitanos. Entre los ruidos naturales del bosque que los rodeaba, los aventureros incluyendo al paranoico gorrión, observaron cómo Yandery negociaba su entrada.

En el campamento gitano

Cada paso dentro del campamento era acompañado de miradas. Algunas de curiosidad, otras más bien inquisitivas. Todas centradas en los extraños invasores. Conforme se adentraban sus atentos oídos eran alcanzados por la creciente algarabía de una fiesta nocturna. Todos excepto los de Europea que se entretenía intentado adivinar el nombre del curioso animalillo que ahora los acompañaba. Al llegar junto a la fogata, la joven guía le pidió esperar mientras consultaba a su abuela, líder espiritual del campamento. Una vez más, los aventureros se permitieron relajarse mientras esperaban tener audiencia con La Matriarca.

Eventualmente lograron hablar con una mujer evidentemente sabia por los años que cargaba encima. Respondía al nombre de Mirtala. Y a pesar de su senil apariencia, el espíritu jovial de Mirtala aligeraba la tención en el ambiente. Fue poca pero útil la información provista por la anciana. Las protecciones mágicas del castillo impedían que mantuviera vigilia sobre esa área.
Una revelación desalentadora fue la inexistente relación entre el individuo de la torre y los síntomas del rey. Sin embargo, no todo fue desilusión, pues el grupo se entero de la importancia del mago real con respecto a las protecciones del castillo. Además Mirtala les clarifico que el símbolo buscado por la dama del muelle era precisamente una representación de la protección del mago. Claramente la Reina se interesaría en recuperarlo. Sin embargo la ubicación actual del mago es desconocida incluso para La Matriarca.

Al final fueron asignados un par de cuartos para su estadía, pues el trayecto de vuelta a la ciudad resultaría peligroso. En el camino cruzaron pasos con Tysha, una oscura gitana de métodos extraños aun entre los nómadas. Más tarde esa noche, Pint seguiría a la taciturna dama hasta el bosque. Incrédulo y con arboles como mudos testigos, observo como un cuervo crecía a un tamaño imposible y una dama se alejaba montada en su lomo. ¿Sería esto verdad? ¿O seguiría dormido aún?

Se necesitara más testigos que los arboles y más evidencia que su testimonio para probarlo.

Comments

Suena como una excelente partida. Ojalá pudiese participar :(

Saludos desde la ciudad de las torres!

La torre encantada
gamemaniac

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